Los demócratas recuperan las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos

Las elecciones legislativas de mitad de mandato cambian el equilibrio institucional de la segunda presidencia de Donald Trump.

Los demócratas se aseguraron el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado en las elecciones del 3 de noviembre. Associated Press proyectó mayorías en ambas cámaras y registró victorias inusuales en estados que habían favorecido a los republicanos. El vuelco se produjo en un contexto de preocupación por el coste de vida, el conflicto con Irán y la gestión del Gobierno.

La consecuencia inmediata es institucional: a partir del nuevo Congreso, la Casa Blanca deberá negociar legislación con mayorías opositoras. Las comisiones parlamentarias podrán impulsar investigaciones y comparecencias; no obstante, controlar el Congreso no equivale a controlar la presidencia, ni garantiza que una propuesta demócrata se convierta en ley.

El resultado también enfrenta a ambos partidos con sus contradicciones. Los republicanos tienen que interpretar por qué parte de su electorado se alejó o se desmovilizó; los demócratas deberán convertir un voto de protesta en una agenda reconocible. No todos los escaños ni las cifras definitivas estaban cerrados en las primeras proyecciones.

Para Europa, Argentina y otros socios, el cambio abre preguntas sobre aranceles, política exterior y apoyos presupuestarios. Sin embargo, sería prematuro confundir una expectativa política con un giro ya aprobado: muchos instrumentos ejecutivos siguen en manos de Trump.

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