Hechos, hipótesis y análisis nunca deben confundirse

Un titular debe poder reconstruirse desde las fuentes y los datos de su artículo.

El equipo de edición tendrá que separar información contrastada de interpretaciones. Una cifra sin fecha puede ser engañosa; un resultado deportivo sin su estado de finalización, también.

Cuando dos fuentes discrepen, la edición no tiene por qué fingir certeza. Puede exponer el desacuerdo, indicar qué fuentes utilizó y explicar qué punto queda por resolver.

Los análisis originales de la redacción se identificarán como tales. Tampoco se inventarán especialistas reales ni testimonios de ciudadanos para dar apariencia de reporterismo.

Texto demostrativo; no se presenta como información de actualidad.